Wednesday, March 23, 2011

la verdad de la mentira!


bueno, kizas ya lo sepan, pero hay una serie de televisión que se llama “Lie to me” el protagonista es un experto en detección de mentiras a partir de la lectura de ciertos gestos faciales y actitudes corporales. Lejos de la ficción, el guión se basa en los trabajos que el psicólogo norteamericano Paul Ekman realiza desde hace casi 50 años.

segun el doctor, hay 5 razones por las cuales siempre nos tragamos las mentras.
aca les dejo el articulo.

¿Porque no sabemos detectar el engaño o las mentiras?

Paul Ekman, experto en el estudio de expresiones faciales, opina que hay 5 motivos por
los que no somos capaces de distinguir fácilmente las mentiras. Aunque algunos
podamos creer que tenemos facilidad en desenmascarar a un mentiroso, probablemente
nuestro ratio de aciertos no será mejor que decidiéndolo al azar. Peor aún, los
mentirosos dan sutiles pistas, que pueden ser identificadas en grabaciones de video,
pero que al parecer, tenemos una gran facilidad en ignorar.
Hay cinco razones por las que el Ser Humano no puede detectar un mentiroso con
facilidad, a mencionar:

• El primer motivo es un poco “darwinista” y tiene que ver con la evolución de la
especie. Paul opina que no hemos desarrollado habilidades para reconocer
mentiras ya que estas tuvieron muy poca relevancia en la evolución de la
especie. En ese entorno ancestral había muy pocas oportunidades de mentir en
temas de importancia. Se vivía sin privacidad y todo ocurría delante del resto de
los miembros de la tribu o poblado. Además estas sociedades se caracterizaban
por una total dependencia de los demás para cazar, defenderse, etc. Esto implica
tener que colaborar constantemente y poder confiar en los demás. Una mentira
descubierta podría haber significado el arrinconamiento o expulsión y una
muerte segura. Un alto precio.

• El segundo motivo tiene que ver con nuestra educación. Descartando el instinto
para reconocer mentiras, el desarrollo de esta habilidad tampoco forma parte de
nuestra educación. Ni nuestros padres se esfuerzan en agudizar nuestra
capacidad de desenmascaramiento ni consta esta materia en el temario de
nuestras escuelas.

• Tercer motivo: ¡No nos interesa descubrir las mentiras! Si supiésemos la
cantidad de veces que nos mienten, incluso por parte de personas de confianza y
cercanas, nos alegraríamos de nuestra capacidad para ignorarlas. Estar
constantemente dudando de los demás o una acusación falsa dificultarían
enormemente nuestra vida social. La confianza en los demás no es solo
necesaria sino que hace más fácil vivir.

• Cuarto: Muchas veces el “engañado” tiene tanto interés en creer la mentira como
el autor del engaño. “¿Cariño, quien era la chica mas guapa de la fiesta?”.
“Naturalmente, tu mi amor” contesta la pareja, tanto si es cierto como si no.

• Quinto y último: Estamos entrenados para ser educados en nuestra relación con
los demás y no apropiarnos de información que no nos ha sido dada. Que le
diríamos a un compañero en el trabajo si después de preguntarle cortésmente –
“Como estás hoy” – este nos contestara que se encuentra perfectamente y
pudiésemos leer en su cara que en realidad acaba de pelearse con su mujer
porque ha tenido un lío con la vecina? Socialmente es más sencillo ignorarlo y
seguirle la corriente. Dado que nuestro compañero no nos ha dado esa
información directamente, no nos es útil conocerla, no sería adecuado hacer
referencia a ella.

Paul cree, no obstante; que es posible detectar mentiras si se entrena la forma para
detectarlas. Por ejemplo, ante una situación de tensión o presión la persona tiene el
“síndrome de huida o de lucha”. Es aquí donde entra la importancia del lenguaje
corporal a través de la técnica de la kinesis para detectar patrones de conductas que
indican la probabilidad (alta, mediana o baja) de que el interlocutor está mintiendo. Es
importante recordar que los signos y síntomas de movimientos corporales se presentan
desde el inicio o ante una pregunta que causa presión y tensión en el entrevistado. Sin
embargo, dicha técnica no funciona con personas psicóticas, drogadas o menores de 15
años. Otro ejemplo, cuando un paciente dice “Me siento bien”, solo por sus palabras no
se puede saber si dice o no la verdad. A menudo, ya se sabe, decimos lo que queremos
que los demás crean. El lenguaje del cuerpo, en cambio, no puede engañar tan
fácilmente a un observador entrenado para tal fin. Nadie domina plenamente su cuerpo,
por ello, su leguaje corporal puede utilizarse como un recurso muy importante para
hipotetizar si el individuo nos está mintiendo. La mentira entra en acción como una
estrategia de afrontamiento de la realidad de la que deseamos obtener un beneficio o una
satisfacción. Decir una mentira, por ejemplo, crea un estado de tensión corporal que
reflejan indicios de las emociones que difícilmente puede controlar en su totalidad la
persona debido a varios factores que se irán enumerando a lo largo del artículo.


hay en internet algunos test ke te dicen que % de mentiras eres capaz de detectar, mi % fue de 35 %, pero despues de leer muchito acerca del tema, mi % subio hasta 80!! asi que cuidadito con mentirme!!
XD

les dejo con una rlotia sobre el tema ñ_ñ


y ustedes que tanto mienten??
paz!

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